viernes, 29 de mayo de 2015

Taller No, 3. Tallerista Alejandra Paredes Lardizábal. Poema Largo, Tema libre

Mare Nostrum

 

¿Por qué lloran, cantan y viven los poetas?
¿Qué los hace elevarse por encima de la ciudad
mecerse con el viento entretenidos en las nubes
o arrastrarse por la calles, desempolvando las hojas
amarillas, olvidadas, despertándolas de un plumazo
del sótano al oscuro callejón, al puesto del mercado
a las bibliotecas empedradas de vida?

 
Arrinconados, adormecidos
o en la sobria quietud, despiertos como aves
sueltan su canto aletargado, o vivo, o loco.
Agitan sus manos como palomas al vuelo
atizando como peces los carbones de su pecho 
trocando en verbo los colores que anidan en su entraña.

 ¿De qué matiz se pintan los charcos de su ciencia,
(como no va a ser ciencia la poesía)?
¿Qué hadas pueblan su mente, y les suspiran ternura.
calor, rabia, dulzura, zozobra o tedio?
¿Qué lanzas hieren su músculo vibrante
y cuales otras son bálsamo. tónico, anestesia?

 Sé que los poetas tienen el corazón indefenso.

Los veo desvelados rumiando sus calores
despertando equinos  que se asoman

Desbocados, pastando en la hierba, mordiendo
las rocas de los abismos, la angustia y los celos
escriben torrenciales fervores con la boca
declaman sin descanso, paz ni sosiego
aromas que intoxican como esencia de rosas.

 
Hay quienes llevan el alma al centro del pecho
donde la ternura fabricó su nido,
empollando con cada sollozo
tupidos arbustos que nacen del pecho.
paisajes de salvaje belleza en cada verso
con la quietud de un ave dormida, suave y tibia
o el dolor de un pájaro herido, moribundo.

 
Hay quienes cavilan canciones con la testa
invocando ideas fosilizadas por el tiempo
atesoradas en los recovecos del olvido
en el que caen las bibliotecas humanas.

Alimentadas desde los confines de la tierra
sacuden su furia convertida en tinta
razonan, enloquecen, rescatan, ofenden.
logrando al fin, encender las luces
que dormían en rincones, aburridas.
o congeladas en el Ártico de Wall Street

 
Todos los versos desembocan en el mar de los poetas

 Mare nostrum que es a ratos un plato de quietud,
o feroz tormenta que cual estadio encendido de furia
lanza un alarido a los confines del mundo.

Portando esa arpa que a ratos duerme
las almas que dotan a cada impulso un verbo
escriben en sangre o lágrimas, o semen
agrias, o dulces notas que brotan de adentro.
sentenciando su destino de labrar y podar,
jardines con flores de absurda belleza.

 
¿Qué  latitudes navegan sus mentes?
¿Qué tormentas desentierra cada palabra, cada verso?
¿Qué seres habitan esas profundidades
de las que nacen las más hermosas criaturas
que habitan los locos paisajes
que pueblan el universo de los poetas?

 El mare nostrum de la poesía
¿qué profundidad tiene?



 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.